Bajar del relevé no es fácil...más aún cuando te ha llevado años llegar a estar en él.
Años de trabajo, sacrificio, cambios de turnos imposibles, delegar responsabilidades familiares, llegar más allá de tus límites físicos y psíquicos.
Quizás estar ahí me ha mantenido lejos de asumir daños, de evadir perdidas...pero..siempre han estado ahí..quizás sólo ha sido un entretenimiento para no caer en el subsuelo, quizás ha sido un escape de mantenerte arriba, sabiendo que estabas rozando el fango, quizás ha sido un sueño que he conseguido, algo que estaba pendiente en mi vida, y me llené de coraje, lo vi , lo quise, y con mis carencias y mi fuerza de voluntad llevé a cabo..quizás...no sé, para mí ha sido una victoria, personalmente, físicamente, psicológicamente...no me propuse nada, solo llegué, ví, quise, trabajé, y creo que conseguí...
He sido siempre liebre inquieta...pero me tomo mi tiempo de ser tortuga...así, sin querer bajarme del relevé...pero empujando mis pies hacia abajo...a la tierra..tomando contacto con la tierra madre...y pausando el tiempo que no tengo, expandiendo todo....voy a ser tortuga.
Voy a ser tortuga, y voy a formar un caparazón duro, que me diga donde está mi hogar, quiero enjugar cada momento de dulzura, disfrutar del no correr, del querer ser a pesar de todo...porque aveces, menos es más, y el momento, es el que te marca el tiempo...del cual no sabemos cuanto disponemos.
Mirar con ojos de tortuga, besar con boca de tortuga, abrazar con brazos de tortuga...reir, llorar...
Llegó el momento de dejar de ser liebre...
Quiero ser tortuga.
